Charlas TED | Regina Flores Ornelas | Publicado: Marzo 2022
Transcripción del audio:
¿Cuántas veces hemos escuchado que nuestros papás, maestros, tíos, abuelos,
incluso maestros, nos dicen que nos haría bien leer un poco más? Levanten su mano si han estado en esta situación.
Bien. Ahora levanten su mano. ¿Si en serio? Empezaron a leer después de estos comentarios. Muy bien. Que no les dé pena si no pueden levantar la mano. Todos hemos estado ahí. Es más, les confieso que yo solía ser una de esas personas.
No leía si no tenía que hacerlo. Lo hago mañana, después de hacer esto.
Después de hacer lo otro. Y mi favorito.
¿Para qué leer el libro si puedo ver la película?
Cuando al fin me decidía por leer algo, tomaba mi libro y sin darme cuenta, ya estaba sumergida en mis redes sociales.
Después recordaba otro pendiente más importante.
¿Y qué pasaba? La lectura se quedaba a último.
La tecnología se ha vuelto una gran parte de nuestra vida cotidiana y podemos ver claramente que nuestra percepción del tiempo se ha ido alterando y el acto de leer requiere de nuestra total atención.
Muy buenos días a todos. Mi nombre es Regina Flores y hoy les vengo a hablar sobre la importancia de la lectura en nuestras vidas.
Desarrollar el gusto por la lectura es un reto para la mayoría de nosotros los jóvenes, ya que varios de nosotros lo vemos como una tarea, como una obligación, algo que sólo pertenece al ambiente escolar.
Sin embargo, es algo que todos podemos lograr fácilmente si tan solo leemos sobre las cosas que nos interesan.
Recordemos que la lectura no solo consta de leer un texto, sino de comprenderlo y decodificarlo completamente.
También es considerada una fuente infinita de información, cultura y conocimiento nos ayudan no solo a mejorar nuestra ortografía, sino que también nos permite desarrollar nuestras actividades lectoras de interpretación y de análisis.
Fomenta el pensamiento crítico y creativo, hace volar nuestra imaginación y despierta la curiosidad.
¿Qué les parece si antes de continuar hablamos de cifras? Según una encuesta realizada en 2021 por el módulo sobre lectura de la INEGI en México.
De los 6 millones de personas que realizaron esta encuesta, el 40% afirma que no le. Estamos hablando de aproximadamente 2 millones de personas que no leen ni en libros ni en periódicos y revistas. Las estadísticas también nos dicen que debido a que aumentó el porcentaje de personas que prefieren leer en el formato digital, se redujo la asistencia en tiendas departamentales por diez puntos porcentuales, en bibliotecas por nueve puntos y en librerías por ocho puntos.
Hoy les hablaré sobre cómo podemos alcanzar el gusto por la lectura.
Primero que nada, uno debe de conocerse lo suficiente como para saber cuáles son sus intereses, comenzando por lo que más nos gusta hacer en nuestro tiempo libre.
A mí , por ejemplo, me gusta muchísimo ver videos de casos policiales en mi tiempo libre, casos misteriosos por así decirlo, casos sin resolver o criminales. Y es por esto que las novelas policíacas serían el género perfecto para mí . Es más, hasta la fecha yo disfruto muchísimo leer.
Gracias a un libro muy reconocido de J.M. Peace “La Cacería”. Nunca antes había leído un libro que haya llamado tanto mi atención. Y fue entonces cuando me di cuenta de que la razón por la cual aún no lograba alcanzar el gusto por la lectura era porque en realidad yo jamás leí sobre cosas que me interesaban.
Otro libro que también me fascinó y se los recomiendo muchísimo, es Cómplices de Benito Taibo, que precisamente abarca el tema de los jóvenes lectores.
El propósito y el mensaje de esta obra es alentar, es inspirar a los jóvenes a leer más, ya que es algo que nos puede ayudar a sanar tanto literal como espiritualmente, así como lo hizo por los personajes del libro. Si quieres comenzar a leer, pero no sabes por dónde empezar, una de las cosas que puedes hacer es iniciar con poesía. Es más, esto es algo que incluso los profesionales recomiendan, ya que consta de varios textos cortos que nos ayudan a incrementar rápida y notablemente nuestro vocabulario, hace volar nuestra imaginación y también es considerado un gran ejercicio para la memoria, ya que el lenguaje retórico empleado en estos textos estimula la parte frontal de nuestro cerebro.
Por último, lo que más me ayudó a lograr esta meta fue cambiar la manera en la que veía la lectura. No debería sentirse como una obligación, como algo tedioso que sólo hacemos para quedar bien o cumplir con los demás.
Enseñémosle a nuestro cerebro a verlo más como una meta, como algo que queremos lograr y procuremos tener en mente siempre que la única persona con la que estamos compitiendo somos nosotros mismos.
Es importante recalcar que hoy en día contamos con todos los recursos posibles
para lograr esta meta, ya que antes tanto los libros como la educación estaban reservados solamente para aquellas personas de cierto nivel social.
Hoy en día podemos leer lo que queramos a cualquier hora del día y donde sea, e incluso de manera gratuita en varios casos.
Y precisamente por esto deberíamos aprovechar estos recursos al máximo.
Así como nos fascina ver series con temporadas interminables y películas con secuelas infinitas. También nos podemos sentar a leer miles y miles de libros sobre las cosas de interés.
Retomando la pregunta inicial ¿Cómo podemos alcanzar el gusto por la lectura?
Es simple. Sólo recuerda que te voy a decir. Todos y cada uno de los libros que tus manos toquen te dejarán con una enseñanza, con sentimientos, con sensaciones que jamás podrás olvidar.
Y es por eso que yo te invito a que hoy, mañana y todos los días leas un poco.
No importa si sólo lees unas cuantas páginas por día. Vaya, no importa si lees cada dos días. Lo importante es que lo hagas, que lo disfrutes y que no te des por vencido.
Proponte metas cortas de lectura diaria. Busca un lugar cómodo y lejos de distractores para leer. Rodéate de otros lectores y comparte con ellos lo aprendido. Cuando menos te lo esperes, estarás sumergido en el maravilloso mundo de la lectura. Y como Fabricio, ahí va, no dijo. Leer es buscar otras realidades para comprender mejor la nuestra.
Leer adelanta el tiempo de la vida y, paradójicamente, aleja el de la muerte.
Muchas gracias.